El Museo “Benito Ponce” de Santa Catalina recibió este miércoles más de una veintena de prendas deportivas que pertenecieron a Matías Carballo Alonso, al cumplirse dos años de su fallecimiento. La entrega fue realizada por su hija Victoria y su hermano Exequiel Carballo, quienes confiaron camisetas, indumentaria y elementos vinculados a su trayectoria deportiva para que formen parte del acervo que conserva Sergio Ponce. Con esta incorporación, la colección del museo supera las 620 camisetas y suma ahora un espacio especialmente ligado a la memoria de un deportista muy reconocido en Cardona, Florencio Sánchez y la región.
Sergio Ponce destacó la responsabilidad que significa recibir y preservar estas piezas y agradeció especialmente a la familia por haber tomado la iniciativa de acercarlas al museo. Exequiel Carballo explicó que la coincidencia de la entrega con el segundo aniversario de la partida física de Matías no había sido planificada, pero terminó otorgándole un significado especial al momento. Señaló que muchas de esas pertenencias permanecían guardadas y que la familia entendió que exhibirlas en un espacio dedicado al deporte era una forma adecuada de mantener vivo su recuerdo y permitir que también quienes no llegaron a conocerlo puedan acercarse a su historia.
Durante la instancia, Marcela Umpiérrez, esposa y colaboradora de Sergio Ponce, dio lectura a una reseña sobre la vida deportiva de Matías, nacido en Cardona el 15 de mayo de 1980. Mecánico de profesión y deportista por vocación, desarrolló buena parte de su trayectoria futbolística en el Club Atlético Colonia de Florencio Sánchez, donde recorrió las divisiones formativas, llegó a Primera División e integró planteles campeones, además de desempeñarse durante varios años como jugador y presidente. También defendió al Club Fraternidad de José Enrique Rodó y participó en pruebas de atletismo, carreras de 10 kilómetros, medias maratones y una maratón, tanto en Uruguay como en el exterior.
Su espíritu aventurero lo llevó finalmente al motociclismo y al desafío de prepararse para cumplir el sueño de disputar el Rally Dakar. Participó en competencias nacionales e internacionales, entre ellas el Rally Transpatagónico y distintas ediciones de pruebas de estilo Dakar, logrando medallas de finisher y un quinto puesto en su categoría. El 2 de septiembre de 2024 falleció mientras entrenaba en las dunas de El Nihuil, en Mendoza, Argentina. Dos años después, parte de aquella historia deportiva queda ahora preservada en Santa Catalina, en un museo que transforma objetos personales en memoria colectiva y que permitirá que nuevas generaciones conozcan el recorrido de quien fue definido por su familia como un mecánico de profesión, pero deportista y aventurero de corazón.



